
Las berlinesas, también conocidas como “bolas de Berlín” o “donas rellenas”, son una deliciosa y populares delicia de la repostería que se encuentra en muchas partes del mundo. Estas bolas de masa frita se rellenan tradicionalmente con mermelada o crema y se cubren con azúcar glas. Aquí tienes una receta básica para hacer berlinesas caseras:
Ingredientes berlinesas:
- 500 gramos de harina de trigo.
- 10 gramos de sal.
- 10 gramos de azúcar.
- 10 gramos de levadura seca.
- 4 huevos grandes.
- 200 ml de leche tibia.
- 100 gramos de mantequilla a temperatura ambiente.
Preparación de la masa:
- En un tazón grande, mezcla la harina, la sal y el azúcar.
- En otro recipiente, disuelve la levadura en la leche tibia y deja reposar durante unos minutos hasta que comience a burbujear.
- Agrega los huevos y la levadura disuelta a la mezcla de harina. Mezcla hasta que todos los ingredientes se combinen.
- Amasa la masa en una superficie enharinada durante unos minutos hasta que esté suave y elástica.
- Agrega la mantequilla a temperatura ambiente y amasa nuevamente hasta que se incorpore por completo. La masa será pegajosa en este punto.
- Coloca la masa en un tazón, cúbrelo con un paño limpio y húmedo, y deja que la masa repose durante aproximadamente 1-2 horas o hasta que duplique su tamaño.
Formación de las berlinesas:
- Después de que la masa haya subido, divídela en porciones del tamaño deseado para tus berlinesas. Pueden ser bolas de masa del tamaño de una nuez, aproximadamente.
- Estira cada porción de masa en un círculo y coloca una cucharadita de mermelada en el centro.
- Doble la masa por la mitad sobre el relleno y sella los bordes presionando con los dedos para que no se escape el relleno.
Fritura:
- Calienta aceite en una sartén profunda a aproximadamente 180°C (350°F).
- Fría las berlinesas en el aceite caliente hasta que estén doradas y crujientes, girándolas ocasionalmente para que se cocinen de manera uniforme. Esto tomará unos minutos por cada lado.
Enfriamiento y espolvoreo:
- Retira las berlinesas del aceite y colócalas en papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.
- Espolvorea las berlinesas con azúcar glas mientras aún están calientes.
Las berlinesas caseras son una delicia irresistible cuando se sirven frescas y calientes. Puedes disfrutarlas como desayuno, postre o simplemente como un placer dulce en cualquier momento del día.